Recent Posts

El ADN del Yeti y la Universidad de Oxford

Un proyecto conjunto entre la Universidad de Oxford y el Museo de Zoología de Lausana utilizará los últimos avances de identificación genética para investigar todo tipo de restos orgánicos relacionados con el Yeti y otros homínidos cuya existencia no está probada. 
Dentro del proyecto se invita a personas e instituciones de todo el mundo a que entreguen las muestras que poseen para su análisis genético. Se comprometen a publicar en revistas científicas los resultados exhaustivos de estos análisis genéticos.

Supuesta cabellera del Yeti en el monasterio de Khumjung (Nepal)
Los restos biológicos del Yeti o Migou, nombre que le dan los lamas que habitan en el Himalaya; el Pies Grandes de Norteamérica; el Almasty de las montañas del Cáucaso, el Chuchuna en Siberia o el Pendek en Sumatra serán objeto de análisis genético estudiando los restos que las comunidades locales identifican como parte de sus cuerpos.
Centrándonos en el más popular de ellos, el Yeti, las primeras referencias a este animal son muy antiguas. Aparecen en leyendas y cuentos populares de las regiones cercanas al Himalaya. 
En algunos monasterios budistas de Nepal hay restos de pelo, cabelleras completas e incluso una mano incorrupta que son atribuidos al Yeti. Existen incluso caperuzas, elaboradas con restos de pelo atribuidos al Yeti, que son utilizados en danzas rituales.
Las investigaciones científicas han demostrado que algunas de estas reliquias son falsas con simples exámenes en los que se ha identificado el pelo como perteneciente a especies como las cabras locales o los seraus (Capricornis thar). 
En otros casos sigue abierta la polémica dada la imposibilidad de identificar los restos, algunos de ellos con más de 300 años de antigüedad. 
Aunque actualmente no existe una sola prueba científica de la existencia real de estos animales, esta investigación quiere zanjar definitivamente cualquier duda al respecto.
Supuestas pruebas visuales como fotografías se vienen recogiendo desde 1951, año en el que la expedición al Everest de Eric Shipton fotografío unas huellas gigantes en la nieve.

Fotografía de una supuesta huella del Yeti obtenida en 1951 por Eric Shipton
Estas fotografías aparecen periódicamente en la prensa. Entre las últimas fotografías que se han obtenido están las de un grupo de investigación japonés, dirigido por el científico Yoshiteru Takashi, que en 2008 estuvo durante 42 días recorriendo el Himalaya en busca del Yeti. De este viaje trajeron fotografías de unas huellas de 45 centímetros de longitud.

 Supuesta huella del Yeti obtenida por Yoshiteru Takashi en 2008 (izquierda), a la derecha pisada humana.
Las diversas teorías que han circulado apuntan que el origen de estos restos se debe a ejemplares de ramas extintas de los homínidos, como el Homo neanderthalensis o Homo floresiensis, a primates extintos de gran tamaño como el Gigantopithecus, a especies no catalogadas de primates o especies locales de osos. 
Los científicos que dirigen este proyecto de investigación quieren resolver definitivamente cualquier duda en la identificación, dado que los análisis genéticos permitirán identificar de forma definitiva la especie a la que pertenecen. 
¿Piensa que esta investigación dará alguna sorpresa? ¿O es de la opinión de que sus resultados identificarán todos los restos como pertenecientes a animales comunes?

Via: ox.ac.uk
Autor:

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nos gustaría conocer tu opinión.
Desde aquí puedes participar en medioambiente.org y hacer un comentario sobre esta noticia.


ALLPE - Consultoria Ambiental - Empresa de Medio Ambiente - Consultoras Medioambientales