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Los límites de la vida (con 7 ejemplos)

Estos son algunos ejemplos de organismos que viven en condiciones extremas. Se conocen como organismos extremófilos, por las condiciones límite en las que pueden crecer y reproducirse con normalidad.
Son ejemplos perfectos de cómo la vida se adapta a las condiciones más severas del planeta. Falta de agua, radiactividad, ambientes salinos, entornos más corrosivos que el ácido sulfúrico, ausencia de luz, o de otros seres vivos para crear un ecosistema no son impedimentos para que estas formas de vida resistan y florezcan en algunos de los lugares más inhóspitos del planeta.


Deinococcus radiodurans: la forma de vida más resistente en la Tierra

Esta bacteria resiste una radiación instantánea de hasta 5000 Gy (Gray) sin apreciarse cambios, con dosis de hasta 15000 Gy únicamente se ven afectados un 37% de los individuos. Como comparación una cantidad de 10 Gy bastan para matar a un ser humano.
Ocupa el segundo lugar en la lista de organismos resistentes a la radiación, después de Thermococcus gammatolerans (que comentamos posteriormente).
Hay un acuerdo casi generalizado para considerarla la forma de vida más resistente del planeta; al ser también muy resistente al vacío, a los ácidos, a las bajas temperaturas y a la falta de agua.

Deinococcus radiodurans
Fue descubierto en 1956 durante unas pruebas para esterilizar latas con altas dosis de radiación gamma. Murieron todos los seres vivos de la lata a excepción de esta especie. La resistencia a la radiación de Deinococcus radiodurans se debe a que almacena múltiples copias de su genoma y tiene mecanismos únicos para reparar su ADN de los efectos dañinos de las radiaciones. Los científicos creen que desarrolló esta resistencia a la radiación, que no es normal encontrar en niveles elevados en la naturaleza, como un efecto secundario de su adaptación a la desecación, a la que también es altamente resistente. 
En la actualidad se utiliza en biorremediación, para la eliminación de disolventes y metales pesados en todo tipo de desechos radiactivos.

Residuos radiactivos


Desulforudis audaxviator: solo, sin oxígeno, sin luz y a 60ºC 

Este microorganismo forma el único ecosistema de una sola especie en toda Tierra. Toma todo lo que necesita de su entorno mineral. Donde habita no hay luz, ni oxígeno, ni otros seres vivos. 
Se alimenta de la desintegración radiactiva del uranio de las rocas que hay a su alrededor. De éstas obtiene hidrógeno y sulfatos. Otras materias primas que utiliza para sobrevivir son el agua presente en forma de humedad, el carbón mineral y el amoniaco. 

Desulforudis audaxviator

Desulforudis audaxviator se encontró en una nueva galería excavada en 2008 en una mina de Sudáfrica, a 2.900 metros bajo la superficie terrestre. Era el único ser vivo que conseguía vivir en esas condiciones. 
Es una de las especies más investigadas por la ciencia en relación a la posible vida en otros planetas. La especie ha permanecido aislada del oxígeno y la luz del sol al menos durante tres millones de años sin problemas. Un organismo que podría sobrevivir bajo la superficie de otro planeta sin ayuda.

Recogida de muestras de Desulforudis audaxviator a casi 3 km de profundidad


Aquifex: una bacteria que vive mejor a 85ºC

Este género de bacterias acuáticas es capaz de soportar temperaturas cercanas al punto de ebullición del agua. Existen dos especies A. pyrophilus y A. aeolicus.

Aquifex

El género Aquifex se ha encontrado en aguas termales viviendo y reproduciéndose a 95 grados centígrados. El rango de temperaturas óptimas para su crecimiento está entre los 85 y 95 grados centígrados. 
Necesitan oxígeno para vivir, aunque en concentraciones menores a la mayoría de los seres vivos.
Se pueden encontrar en las cercanías de volcanes submarinos o en fuentes hidrotermales.

Fuente hidrotermal a 90ºC donde vive y prospera el género Aquifex


Halobacterium: sal, mucha sal

Este género comprende varias especies que requieren altas concentraciones de sal para vivir. Cuando disminuye la concentración de sal no se reproducen correctamente. 

Halobacterium salinarum creciendo sin problemas entre cristales de sal
Fotografía tomada por Matt W. Ford
Algunas de las especies del género Halobacterium tienen un color rojizo o púrpura por la bacteriorodopsina, una proteína sensible a la luz que proporciona la energía química que necesita la célula aprovechando la luz del sol. 
La mayoría de las especies soportan elevadas dosis de rayos ultravioleta sin presentar problemas de supervivencia.
Se encuentran en hábitats naturales donde hay agua extremadamente salada (hasta diez veces mayor que la que se encuentra en el mar) cómo el Gran Lago Salado, Mar Muerto o salinas artificiales creadas por el hombre. 

Lago Owen (E.E.U.U.), debe su color a la presencia de halobacterias


Dunaliella: un alga que crece en el desierto 

Este alga unicelular descubierta fue descubierta en el año 2010 en una cueva del desierto de Atacama (Chile), el lugar más seco de la Tierra. Un sitio donde la humedad de la atmósfera es cero durante algunas horas al día. 

Dunaliella encontrada en el desierto de Atacama
Todas las especies del género Dunaliella, a excepción de ésta sin nombre asignado, se encuentran en lugares donde abunda el agua salada, siendo muy resistentes a concentraciones elevadas de sal. Encontrarla en un desierto es algo realmente increíble. 
Es un organismo que es capaz sólo de vivir en las telarañas que atrapan la humedad del aire nocturno, y que se condensa a primeras horas de la mañana en las hebras de seda. Siempre dentro de cuevas, a resguardo de la radiación del sol y las extremas temperaturas.

Telaraña sobre la que crece Dunaliella


Thermococcus: radiación, calor y azufre 

 Estos organismos prosperan a altas temperaturas, y se reproducen y crecen mejor por encima de los 80ºC. 
A diferencia de los del género Aquifex, mencionados anteriormente, no necesitan oxígeno para vivir se alimentan de azufre. 

Thermococcus gammatolerans
Una de las especies Thermococcus gammatolerans es el organismo más resistente a la radiación, sus condiciones idoneas para vivir son 88 ºC, un ph ácido de 6 y una resistencia a los rayos gamma de 30000 Gy, volver a mencionar que una dosis de 10 Gy es suficiente para matar a un ser humano. 
Se encuentran en las chimeneas hidrotermales submarinas a gran profundidad.

Chimenea hidrotermal en el océano profundo

Picrophilus: ácido o muy ácido mejor

Este género de microorganismos comprende dos especies de acidófilos (necesitan un ambiente ácido para vivir) P. oshimae y P. torridus. Son los seres vivos que mejor soportan la acidez. 

Picrophilus torridus

Picrophilus torridus crece a un pH 0, lo que equivale a vivir en ácido sulfúrico con una concentración molar igual a 1,2. Por encima de un pH 4 mueren al disolverse su membrana. También prefieren desarrollarse a elevadas temperaturas, cercanas a los 60 ºC.
Se pueden encontrar en todos aquellos lugares donde haya una elevada acidez como fumarolas marinas o ríos como el Tinto ( España) con unas aguas con pH entre 1,7 y 2,5 (muy ácidos), y con un color rojo por su su alto contenido en metales pesados: hierro (principalmente), cobre, cadmio y manganeso. 

Río Tinto (España), lugar donde prospera el género Picrophilus

Siete tipos de organismos que sirven de ejemplo de la increíble resistencia de la vida a las condiciones más extremas de la naturaleza.

Via: wikipedia.org
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