Recent Posts

Una clínica en Lesotho, ejemplo de sostenibilidad (con la ayuda del Sol)

En muchos lugares aislados de África los hospitales y clínicas generan la electricidad que necesitan utilizando gasóleo u otros derivados del petróleo. Productos caros, importados y a veces de difícil adquisición. 
Una organización sin ánimo de lucro STG International, creada por estudiantes y antiguos alumnos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, ha desarrollado y patentado una tecnología que quiere cambiar esta forma de obtener energía por otra mucho más sostenible y barata.


Su sistema consiste en un espejo parabólico que capta la luz solar y calienta un líquido que se encuentra en el centro del espejo. Este líquido se utiliza para generar electricidad  al intercambiar calor con el aire a más baja temperatura del medio; un proceso similar, pero inverso, al utilizado en el aire acondicionado. El elemento clave de todo el sistema es un dispositivo, que han llamado expansor de desplazamiento, que es utilizado para convertir el calor en energía.


El fluido también puede ser utilizado directamente para proporcionar calefacción o agua caliente mediante un intercambiador de calor. 
Este proyecto comenzó  cuando Matthew Orosz pasó dos años trabajando como voluntario en Lesotho, en todo este tiempo no tuvo acceso al agua caliente y a la electricidad.


Cuando reanudó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Massachusetts creó junto con algunos compañeros y profesores la organización sin ánimo de lucro STG International para desarrollar una tecnología solar capaz de abastecer de energía a puntos aislados.
La implantación de la tradicional energía solar fotovoltaica o los motores diésel eran algo más baratos que su proyecto, pero la necesidad posterior de repuestos y combustible (en el caso de los motores) hacían que al final de su vida útil fueran soluciones mucho más caras que la solución que han creado.


El primer prototipo está instalado en una clínica de pequeñas dimensiones en Lesotho. Las primeras pruebas comenzaron en 2008, pero se ha tardado años en conseguir que toda la maquinaria funcione correctamente.


Posteriormente han tenido que crear un sofisticado control informatizado para regular los parámetros de temperatura y presión de una forma totalmente automatizada. Actualmente lo están probando en EEUU y lo instalarán en Lesotho cuando la clínica, actualmente cerrada por reformas, vuelva a abrir sus puertas.
Cuando se realiza la instalación el único mantenimiento que requiere es la limpieza y lavado de los espejos cada seis meses.


Para 2013 estarán instaladas cinco instalaciones similares en clínicas y escuelas de Lesotho. 
La instalación y mantenimiento se realizará con el apoyo de los ministerios de salud y educación locales y se empleará a tres ingenieros locales. 



La idea fundamental es crear una fuente local de empleo e ingresos. Los nuevos sistemas serán construidos, operados y propiedad de empresas locales; y la tecnología y materiales utilizados serán fáciles de adquirir  o fabricar en África.


En el mundo hay actualmente unas 30.000 clínicas y 60.000 escuelas que carecen de electricidad, pero que reciben suficiente energía del Sol para que este sistema sea completamente operativo. Este invento puede mejorar sensiblemente las condiciones de trabajo y las condiciones de vida locales.

Via: stginternational.orgmit.edu
Autor:

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nos gustaría conocer tu opinión.
Desde aquí puedes participar en medioambiente.org y hacer un comentario sobre esta noticia.


ALLPE - Consultoria Ambiental - Empresa de Medio Ambiente - Consultoras Medioambientales